Humanity, de Ricky Gervais (2018)

Temas: Perros, Crestado Rodesiano, Golden Globes, Caitlyn Jenner, Twitter, humanidad, nacimiento, hijos, adopción, viajes en avión, alergia al cacahuate, Jimmy Fallon, envejecer, testículos, redes sociales, ateísmo, maltrato animal, Twitter, Festival de Yulin,
Disponible: Netflix.
¿Qué significa para mí este especial?
Me parece inconcebible hoy en día que alguien no conozca a Ricky Gervais. O lo conoces por los Golden Globes (donde nunca habló de Will Smith), o lo conoces por The Office (tanto la original, con Ricky en el papel de David Brent; como la adaptación norteamericana, como productor), o de plano, lo conoces por el Stand Up. En mi caso, fue esta última opción, cuando una amiga y compañera de trabajo me lo “presentó”, con sus clips de YouTube (fue hace casi 10 años, el streaming no era tan común en ese entonces). Por cierto, no recuerdo en qué plataforma está actualmente, pero si tienen oportunidad, ¡vean su película, The Invention of Lying!
Gervais es un maestro de las situaciones incómodas, en el formato que trabaje. Añádele el total y absoluto compromiso con decir siempre lo que piensa, sin importarle quién salga lastimado, y te encuentras con un artista de la comedia que no para de producir éxitos. No podría decirles con exactitud de qué especiales eran las rutinas que vi (específicamente, la del Arca de Noe, la de los Límites del Humor, y Los Tiburones y Los Nazis), pero cuando descubrí que Netflix lanzaría uno completamente nuevo, sobre todo después de lo que hizo en los Golden Globes, mi expectativa creció y… Spoiler: no me decepcionó. ¿No me creen? Prepárense, que esto apenas comienza.
El Especial
Entre aplausos sin cesar del público, sale Ricky Gervais al escenario, agradeciendo y al mismo tiempo dándonos una idea del tamaño de su ego. ¿Cuántos comediantes conocen que nombren su show con algo que no les gusta? Si la respuesta es “ninguno”, aquí ya tienen al primero: Ricky no es fan de los humanos, él prefiere a los animales. A los perros, para ser más preciso. Para Gervais, no solamente son adorables, sino que también son útiles; dependiendo de la raza que tengas, hay una función que pueden desempeñar. La gran mayoría son inofensivas, o de poco riesgo, excepto el Crestado Rodesiano, ¡qué valientes han de ser esos perros! Ricky Gervais está emocionado por su regreso al Stand Up después de tantos años de ausencia. Al menos, durante ese tiempo, tuvimos los Golden Globes, donde se dedico a decir varios chistes bastante fuerte de los famosos. A él no le importan las repercusiones, pero a Jane, su novia, la estresan. ¿Eso hace que Ricky se calme? Al contrario: le dice chistes todavía peores de los que va a decir para “asustarla”. El maestro que es, son chistes que no dijo, así que “no existen”, así que la gente no se debe ofender (primera llamada para el tema)… Pero realmente sí los acaba diciendo, aunque sea en un supuesto. ¿Ven lo que logra con algo tan sencillo?
Uno de los temas que metieron a Gervais en problemas fue Caitlyn Jenner, porque de ella sí dijo varios chistes. Fue durante una de sus tantas apariciones en los Golden Globes, en los que hizo referencia… Bueno, a lo que todos sabemos qué hizo hace unos años Caitlyn, y acusaron a Ricky de ser transfóbico. Aquí es donde empezamos a tener problemas: ¿Por qué son tan polémicos estos chistes? Porque la gente pone en un pedestal a las celebridades (y algunas se la creen completamente), y se sienten inalcanzables, intocables. Con los chistes que hizo, acerca de cambio de género, y sus habilidades para manejar automóviles, Ricky Gervais no se estaba burlando de su condición. Pero ya saben cómo funciona estas cosas, y varias personas intentaron “provocarles”, tanto a Ricky como a Jenner, ya sea en entrevistas, o en Twitter. ¿Saben que es lo más curioso? Que Caitlyn Jenner, al menos en el exterior, no le afectan las bromas que dice: al año siguiente de Humanity, fue al roast de Alec Baldwin, ¡y vaya que le surtieron! Cuando fue su turno, ¿creen que se puso a llorar? Para nada, ¡le soltó sus buenas respuestas a todos y todas! Porque, ¿adivinen qué? ¡Son chistes, carajo! Para terminar el polémico tema de manera magistral, Gervais se imagina un escenario donde él también “trasciende”, pero no de sexo, sino de algo más “arriesgado”, y todo lo que conllevaría su nuevo “yo”.
Enfoquémonos ahora en el título de este especial: la humanidad. Ricky Gervais no da unos datos acerca de nuestra especie, comparadas con otras, y de nuestro ciclo de vida. Empezamos con el nacimiento, y con lo inútil que somos al nacer, a diferencia de otras criaturas, que son un poco más independientes desde pequeños. Aquí Ricky detalla lo mucho que ha logrado, comparando sus orígenes con su situación actual. Eso le conlleva a que, ocasionalmente, la prensa quiera catalogarlo como alguien “anormal”, alguien “raro” por todo el dinero que tiene (el “mucho” dinero, como enfatiza el mismo Gervais). Lo peor: lo quieren hacer pasar como alguien egoísta por su decisión de no tener hijos, algo que él no entiende. Con la sobrepoblación que sufrimos, ¿por qué nos sigue sorprendiendo que la gente no quiera tener hijos? Eso debería ser lo normal. Al menos Ricky Gervais tiene bastante claro el porqué no quiere tener hijos, y nos presenta otros dos motivos, además del anterior ya mencionado, con un sentido del humor oscuro y cortante. Eso sí, alguna vez pensó en la adopción, y aunque hasta la fecha no ha optado por ésta, también tiene otros motivos para saber que haría lo correcto, además de generar risas e incomodidad entre el público.
Ricky continua hablando de su vida de privilegios, en la que sus viajes en avión son en primera clase, ya sea que viaje por su cuenta, o que sea parte de un proyecto y le paguen su boleto. La que no tiene tanta suerte es Jane, su pareja, porque, ¿cómo va a pagar dos boletos tan caros? En uno de esos vuelos, a Gervais le sorprendió que no hubieran cacahuates, y cuando preguntó por el motivo, le dijeron que había una señora con una alergia al cacahuate tan severa, que el solamente estar en contacto con uno podría matarla. Aparentemente lo entendió, pero ya que se fue la azafata, se preguntó, “¿y eso en qué me afecta a mí?. Todavía peor, mientras se molestaba más y más: se cuestiona los beneficios de que esas personas sigan existiendo. Ya para rematar, presenta un “plan” para “encargarse” de esas personas. Contó esa historia cuando fue al programa de Jimmy Fallon, y la gente se le fue encima en Twitter (dos personas, aparentemente). Le pidieron que se disculpara, que dejara de hacer bromas de alergias (para los que conocemos a Ricky Gervais, sabemos que hace bromas mucho peores de temas mucho más polémicos), y hasta le preguntaron por situaciones personales. Sobra decir que cayó en todas estas provocaciones, y para no romper la costumbre, a todos les calló la boca.
Pero son este tipo de situaciones las que no tienen sentido para Ricky: la gente ofendiéndose por todo. No sé quiere ir por la fácil de “todo era mejor en mi juventud”, y aquí dice algo muy cierto: No es que lo de antes fuera mejor, ¡ser joven era lo mejor! Porque ya viejo, nada te satisface, y todo empeora. Para demostrarlo, Gervais se hace una autoevaluación, en la que destaca lo jodido que ya está actualmente: su inevitable sobrepeso, su inminente calvicie, sus rodillas; por mencionar algunas cosas que ya sabía que le iban a pasar, pero una que no se esperaba: el descenso de sus testículos. Antes estaban muy cerca de su pene, ahora, parece que están separados completamente. Para comprobarlo, Ricky Gervais sugiere al público un experimento, aunque realmente sólo lo puedan llevar a cabo los hombres, con 50 o más años… O cierta celebridad que fue mencionada anteriormente. Regresando al tema de la actualidad de la sociedad, Ricky señala a las redes sociales como el motivo principal de este “retroceso” que estamos viviendo. Porque para él, ya no se trata de quién tiene la razón, sino de quién es más popular, ¡a pesar de que estén diciendo una sarta de estupideces! En teoría, la democratización que ofrecía el internet era interesante, pero con ejemplos de botellas de cloro, Brexit y las noticias, queda claro que nos queda mucho por recorrer (y aquí Gervais habla de ejemplos “de primer mundo”, ¿se imaginan si se diera una vuelta por algunos países tercermundistas?)
Eso sí, a pesar de que pareciera no estar de acuerdo con su existencia, Ricky Gervais es bastante activo en sus redes sociales; específicamente en Twitter. Habla de dos temas, prácticamente, todo el tiempo: su ateísmo, y el maltrato animal. Ambos polémicos, y que le han causado algún problema con sus seguidores. Sobre el primer tópico, una persona muy religiosa le “deseó” a Ricky el infierno, con un castigo muy severo, pero… ¡Con esa persona de testigo! Lo cual, ¿no significaría que esa persona también se fue el infierno, a pesar de ser religiosamente devoto(a)? Es lo malo cuando la emoción le gana al cerebro. Para el maltrato animal, Gervais se siente orgullo de las cosas que se han ido logrado gracias a Twitter, ya que, al conseguir un mayo número de firmas en menor tiempo, es más sencillo que algunas peticiones lleguen al Parlamento, y se puedan cambiar las leyes. Pero aún así, queda mucho por hacer. En otro momento, Ricky Gervais publicó una foto del Festival de Yulin, un evento chino donde, no solamente comen carne de perro, sino que además, los torturan porque, aparentemente, hace que la carne tenga mejor sabor… O sea, no mamen. Yo no soy fanático de las mascotas (no me desagradan, simplemente no tengo la paciencia ni las ganas para cuidar a una), pero de eso a comerte un perro después de torturarlo, ¡hay una gran diferencia! Total, pensarías que todo el mundo apoyaría a Ricky en esto, ¿no? Pues hubo gente que le discutió, y no por el tema en sí, sino por su “lenguaje”. Obviamente no se aguantó, y le puso una callada de boca épica, con la cual se despide…
Pero tranquilos, ¡todavía regresa al escenario para continuar! En este encore, Gervais se pone personal: habla de su infancia, de cómo fue crecer en la pobreza. A pesar de que las cosas se veía mal, si algo tenía claro es que había que reírse, hay que divertirse. Para esto, uno de sus hermanos le ayudó durante su niñez, haciendo todo tipo de bromas y chistes, desafiando las normas. Tal vez piensen “va, pero ya de grandes, se calmó”. ¡Para nada! Bob, el hermano de Ricky Gervais, hizo de las suyas en funeral de su madre. ¿Se imaginan ese “compromiso” con el humor? Pero es precisamente a lo que se refieren los hermanos Gervais: si lo pensaste, dilo. Tal vez no sea tan gracioso, pero lo tienes que intentar. Y mientras más poderosa sea el objetivo de la broma, ¡mejor! Ricky termina el especial con una anécdota con su hermano, en la que, a pesar de que todo iba bien durante una revisión de rutina, Bob no desperdicia la oportunidad para decirle, de manera muy sutil, “cabeza hueca” al oficial. Ahora sí, Gervais agradece al público, se despide, y se retira del escenario envuelto en aplausos.
¿Qué pasó después?
Humanity significó el regreso triunfal de Ricky Gervais a los escenarios. Un artista hecho y derecho, que simplemente se mueve por la emoción que le inspira un proyecto. Así que, después de este exitoso retorno al Stand Up, en el 2019 se avocó a After Life, una serie sobre un hombre que tiene que lidiar con la muerte de su esposa. Confieso que no la he terminado de ver, pero he leído muy buenos comentarios al respecto. En el 2020, condujo por última vez los Golden Globes, donde una vez más le dijo de todo a las celebridades que fueron… Y hasta a algunas que no estaban ahí.
Ricky es un patrimonio de este mundo, del arte, y obviamente, de la comedia. Hoy en día, con la pinche corrección política, con la que todos tienen que cuidar lo que dicen, o hasta lo que han dicho anteriormente, él no le huye a la polémica: la ataca de frente, sin miedo. Gervais entra en una categoría titulada “¿me quieres cancelar? Inténtalo”, donde también están Dave Chappelle, Bill Burr, y probablemente Jim Jefferies, entre algunos otros. Ya está empezando un nuevo tour, así que seguramente no tendremos que esperar mucho para ver su nuevo material, ¡un regalo más para la humanidad!
Frases Memorables de Humanity (en orden cronológico)
1.- La gente se ofende cuando confunden el tema del chiste con el objetivo de éste. No son necesariamente lo mismo.
2.- Los niños lo quieren todo. “Cómprame comida”, “cómprame ropa”, “paga mi quimioterapia”.
3.- Si estar cerca de un cacahuate te mata, ¿realmente queremos eso en nuestra genética?
4.- Así es el mundo ahora: la gente ve algo que no les gusta y esperan que no vuelva a suceder, en vez de enfrentar sus emociones. Quieren que a todos nos importe tanto como a ellos.
5.- Todos nos vamos a morir, así que riámonos. Si te puedes reír en la adversidad, las balas no te harán nada.
